Descripción
Según la tradición, el eguzkilore en la puerta protegía el caserío de tormentas y malos espíritus. En el bolsillo no te podemos prometer tanto, pero las llaves las vas a encontrar antes: el amarillo se ve desde lejos.
Madera con la flor del sol tallada en facetas y anilla hexagonal metálica. Tacto suave, peso justo y ese punto de oficio que no tiene el plástico anónimo de aeropuerto.
Regalo de acierto seguro para quien vive fuera y echa de menos su tierra. O para ti, que también te lo mereces.
Detalles
- Material: madera
- Motivo: eguzkilore tallado en facetas
- Anilla hexagonal metálica
- Cuidados: paño seco; mejor lejos del agua
- Se envía protegido desde Irun





